Me siento débil cuando estoy lejos de tí.
Creo que siempre has sido mi fortaleza.
Desde antes que naciera en este mundo, mucho antes, ya eras importantísimo para mí, y creo que nunca podré dejarte. Y tampoco quiero hacerlo.
De hecho, no creo que pueda dejarte en la eternidad, y quiero hacerlo.
Espero también que nunca me dejes ni me desampares.
Padre amado, no soy nada sin tí. Soy simplemente un alma incompleta.
No comments:
Post a Comment